

HÉCTOR LERA Música y palabras
Para Héctor Lera la música y las palabras son pura manifestación del arte que utiliza para vivir cada día Nada escapa a su atención; todo lo que ve, todo lo que toca o vive, es asimilado con el fin de convertirlo en esas buenas vibraciones que más tarde permanecerán en forma de regalo sonoro para nuestra memoria.
Muchos cantautores componen con el íntimo deseo de ser famosos o de salir en los medios de comunicación, pero ¿por qué compone Héctor Lera? Conociéndolo como lo conocemos algunos de sus amigos, llegamos a la conclusión de que la única razón es esa vital necesidad de comunicarse y el ineludible empeño de perseguir y compartir emociones con su público. Aunque, tal vez sea mucho más sencillo, compone porque no puede evitarlo.
La vida y la obra de Héctor Lera se entremezclan como conviven las dos caras en una misma moneda: música y vida, vida y obra. Ciertamente, para conocerlo y entregarnos a su música y a sus letras, lo más deseable es uno de sus conciertos. En cada uno de ellos, Lera se vacía, disfruta y se entrega con lo mejor que sabe hacer: cantar.
Pero, aún después de dejarnos impresionados con su directo,
deseamos volver a escuchar sus canciones. A través de sus grabaciones
nos ofrece su exclusivo carácter, nos muestra los mundos de amigos,
amor, desamor, felicidad y amargura en los que todos podemos vernos reflejados.
Con sus discos conocemos la autenticidad humana y el esfuerzo que este gran
cantautor pone en buscar más la emoción que la admiración
de su público. Y así, habremos tenido el privilegio de compartir
con Héctor Lera ese particular secreto que constituye lo fundamental
de la vida: creer en lo que se está haciendo. (c) dune